El Privilegio de Instruir a los Hijos


Por tu hermana y amiga, Dignora De Los Santos

Hoy meditamos en el privilegio que nuestro Dios nos ha dado: el de instruir a nuestros hijos en Su camino. Ser madre o guía espiritual no es simplemente una tarea, es una honra especial, una responsabilidad sagrada otorgada por el Señor.

El privilegio es una ventaja especial que no todos poseen. Es una gracia concedida por Dios para cumplir un propósito eterno. La Biblia lo expresa así en Salmos 94:12-13:
“Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes, para hacerle descansar en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo.”

Dios nos bendice al permitirnos corregir e instruir con amor. Esto también lo vemos en Proverbios 4:1-3, donde dice:
“Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley. Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.”

Al obedecer al Señor y seguir Su Palabra, adquirimos sabiduría, discernimiento, guía, amor, bendición y perdón. Es nuestro deber y nuestra dicha enseñar a nuestros hijos quién es Dios, hablarles de Su amor y Su verdad, y guiarles a buscar Su presencia con todo su corazón.

Somos mujeres dotadas y bendecidas, porque el Señor nos ha confiado a nuestros hijos para guiarlos y formarlos para Su honra y gloria. ¡Qué gran responsabilidad, pero también qué inmensa bendición!

Queridas hermanas, somos hijas del Rey. Honremos ese título viviendo conforme a Su voluntad. Glorifiquemos al Padre Celestial por el privilegio de ser instruidas por Él, para así instruir a nuestros hijos en obediencia y amor.

Oremos:

Dios, Padre Celestial, te damos gracias por lo que has hecho y por lo que harás en la vida de nuestros hijos. Te rogamos que nos sigas guiando, fortaleciendo y enseñando, para cumplir con fidelidad esta hermosa tarea. En el nombre de tu Hijo Jesucristo, amén y amén.


Pregunta para reflexionar:

¿Estoy aprovechando cada oportunidad para instruir a mis hijos en el amor, la obediencia y el temor a Dios?


2 respuestas a “El Privilegio de Instruir a los Hijos”

  1. El Señor me concedió ser madre de un adolescente en tarde edad. Ese amor es igual como si fuese un bebé porque siento que es mi bebé. No importa la edad de tus hijos, el instruirlos es para toda una vida. Dios nos da toda capacidad para ayudarlos en todas las áreas de sus vidas y por toda la vida. Nuestras enseñanzas bíblicas permanecen. Nuestro esfuerzo no es en vano.

    Me gusta

Responder a Anónimo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más de Las Hijas Del Rey

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continue reading