
Versículo clave:
📖 Efesios 2:4-9
«Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.»
Desde la caída de Adán y Eva, el pecado ha traído separación entre la humanidad y Dios. Ellos lo perdieron todo al desobedecer, y como consecuencia, la bendición se apartó y el castigo entró. El pecado nos encierra en una prisión espiritual, nos quita la libertad y nos aleja de la presencia de Dios.
Sin embargo, el amor de Dios es más grande que nuestro pecado. Él no dejó de amarnos, y en Su infinito amor preparó un camino de reconciliación a través de Jesucristo.
📖 Juan 3:16-18
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que cree en él, no es condenado.»
A través de Jesucristo, la gracia de Dios desató una liberación poderosa y nos abrió la puerta al perdón y la salvación. Todo aquel que cree en el Señor Jesucristo ha sido perdonado y liberado.
Hija del Rey, eres amada y apreciada por Dios. Nada en este mundo tiene el poder de separarte de Su amor.
📖 Romanos 8:38-39
«Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.»
Hoy quiero compartirles mi testimonio: Dios me perdonó y me hizo libre. Es maravilloso experimentar la liberación que proviene del perdón. La vida se percibe con mayor claridad y esperanza cuando uno se siente libre de cargas.
Recuerdo que hubo un tiempo en el que no conocía a Dios, ni podía sentir Su amor. Pero un día, me acerqué a Él, me humillé y le pedí perdón. Él quitó mis cargas, mi culpa, mis cadenas, y por Su gracia, fui salva.
Hoy, hermana, es tu día. Si aún llevas cargas, si sientes el peso de la culpa, te invito a que abraces la gracia de Dios. Su perdón trae paz y libertad. Permite que Su amor te transforme y renueve tu vida.
Oración
*Padre Celestial, te agradecemos por tu amor y tu misericordia. Gracias por todo lo que hiciste para que podamos ser perdonados y salvos. Gracias por restaurar nuestras vidas y darnos nuevamente libertad y paz. Nos has reconciliado contigo por medio de Jesucristo, y por eso te alabamos. Ayúdanos a vivir en la plenitud de tu gracia, confiando en que nada puede separarnos de tu amor.
En el nombre de Jesús, amén.*
Dios te bendiga y te guarde siempre.
Ministerio Internacional Las Hijas del Rey
Pregunta para Reflexionar:
¿Hay alguna carga de culpa o resentimiento que aún necesitas entregar a Dios para experimentar la verdadera libertad en Su gracia?
NUESTRAS COSAS FAVORITAS:
🌸 ¡ÚNETE AL RETO DE 20 DÍAS DE LECTURA BÍBLICA:
«AMOR VERDADERO»! 🌸
Febrero es el mes del amor, pero este año te invitamos a vivirlo de una manera especial: conectando con el amor más puro y eterno, el amor de Dios. ❤️
¡No estás sola en este viaje!
Miles de mujeres como tú están listas para emprender este reto y descubrir juntas lo que significa encontrar el amor verdadero en Cristo.
🌷 ¿Estás lista para experimentar el amor transformador de Dios este febrero?
¡Descarga el reto ahora y comienza este hermoso viaje con nosotras!

Una respuesta a “Perdón: Liberación a Través de la Gracia de Dios”
Hermana Dios me sorprendió con el perdón y liberación que pude experimentar después de muchos años. No tuve preparada para ese alivio profundo que pude sentir. Una paz y sensibilización en mi corazón. Yo espera un preciso momento para hablar con la persona pero Dios preparó una oportunidad inesperada. Gracias Señor
Me gustaMe gusta