Recuerdo que cuando estaba en la universidad estudiando mi carrera de Ciencias de la Computación, mi profesora de Literatura y Escritura me dio una asignación en la que debía explicar qué es un mentor. En mi trabajo, escribí que un mentor es alguien que ayuda a otra persona a crecer sin necesidad de recibir nada a cambio. Para mí, los mentores son ángeles que Dios usa para sacar de nosotros un potencial que, a veces, ni siquiera podemos ver.

Esta asignación me llevó a compartir una de las experiencias más extraordinarias de mi vida. Cuando era adolescente, se me hacía muy difícil entender las matemáticas, especialmente las divisiones. Recuerdo muy bien cuando mi profesor de matemáticas me dijo que si no aprobaba el examen final, no pasaría la clase. Me sentí muy triste y, como adolecente al fin, no sabía qué hacer. Sin embargo, otra maestra escuchó lo que el profesor me decía y decidió intervenir. Fue hasta mi casa y pidió permiso a mi abuela para llevarme a su hogar y enseñarme matemáticas después del horario de clases.
Aquella maestra me enseñó con tanta paciencia y amor que no solo logré pasar mi examen final con un 98, sino que las matemáticas se convirtieron en mi materia favorita durante toda mi vida académica.
La mentoría es una de las herramientas más poderosas que Dios nos ha dado. A lo largo de Su Palabra, vemos cómo hombres y mujeres fueron llamados a guiar a otros en el camino del Señor. Todas somos llamadas a ser mentoras desde el momento en que Jesús nos dejó el mayor ejemplo de mentoría al discipular a sus doce apóstoles.
Él invirtió tiempo, amor y paciencia en ellos, enseñándoles con su ejemplo y dándoles un mandato bíblico:
📖 Mateo 28:19-20 (RVR1960)
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.»
Dios nos llama a guiar a otros y a compartir la sabiduría que hemos recibido para que otros crezcan en la fe y en su propósito.
Cuando alguien invierte en la vida de otra persona con amor y dedicación, el impacto es eterno. Moisés guió a Josué, quien más tarde lideró al pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida. Pablo instruyó a Timoteo, quien se convirtió en un líder clave en la iglesia primitiva.
📖 1 Tesalonicenses 5:11 (RVR1960)
«Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.»
Dios nos llama no solo a ser mentores, sino también a recibir mentoría. Nadie crece solo; todos necesitamos a alguien que nos guíe en nuestro caminar con Cristo.
En la Biblia encontramos ejemplos de mujeres que fueron grandes mentoras y marcaron la vida de quienes estaban a su alrededor.
🔹 Noemí, mentora de Rut
Noemí guió a Rut no solo en su vida diaria, sino también en su relación con Dios. Rut decidió seguirla y abrazar la fe en el Dios verdadero.
📖 Rut 1:16-17 (RVR1960)
«Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.»
🔹 Las mujeres mayores como mentoras de las jóvenes
El apóstol Pablo exhorta a las mujeres mayores a enseñar y guiar a las más jóvenes en su caminar cristiano.
📖 Tito 2:3-5 (RVR1960)
«Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.»
Ser mentor o mentora no es solo un acto de enseñanza, sino una expresión de amor y servicio a Dios. Cuando invertimos en la vida de alguien con sabiduría y amor, estamos cumpliendo el mandato de Cristo y dejando un legado que trasciende generaciones.
Hoy, te invito a reflexionar:
- ¿Quién ha sido un mentor en tu vida?
- ¿A quién puedes guiar y animar en su caminar con Dios?
Dios te ha dado experiencias, sabiduría y talentos que pueden bendecir a alguien más. ¡Sé un instrumento en Sus manos para formar a otros!
Oración
«Señor, gracias por los mentores que has puesto en mi vida, aquellos que con paciencia y amor me han guiado a crecer en mi fe y propósito. Ayúdame a ser una mentora que refleje Tu amor y Tu verdad a quienes necesitan dirección. Dame un corazón dispuesto a invertir en otros, a enseñar con sabiduría y a edificar con amor. Que mi vida sea un testimonio que inspire a otros a seguirte con fidelidad. En el nombre de Jesús, amén.»
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Una respuesta a “Mentoría: Guiando con Sabiduría y Amor”
Precioso devocional. Definitivamente son ángeles. Le doy gracias a Dios por los mentores y la mentoria que me ha permitido ejercer con amor y paciencia. Me acuerdo cuando unas de mis mentoras me ayudo a crecer en la administración y aprendí tanto que le decía me regalare un poco de su cerebro. Todos necesitamos alguien para crecer en todas las áreas de nuestra vida y por lo largo de la vida. No solo cuando nos promueven.
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