Pureza del Corazón: ¿Qué estoy permitiendo que entre en mi vida?


Texto Bíblico: Mateo 5:8 (Reina-Valera 1960)
“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”

“¿No conquisté esto el año pasado?
Dime qué fue lo que pasé por alto, porque temo
que está volviendo otra vez.
Debe ser algo que comí.
Algunas canciones, algunos programas, algo de odio.”

Las palabras que acabas de leer pertenecen a la canción cristiana Cycles de Jonathan McReynolds. He querido resaltar estos versos porque se relacionan profundamente con el tema de este devocional. Cuando el cantante dice: “está volviendo otra vez, debe ser algo que comí, algunas canciones, algunos programas, algo de odio”, no necesariamente está hablando de alimento físico.

Consumir no solo significa comer o beber. También significa llenar completamente la mente y la atención; absorber. La canción nos invita a reflexionar sobre todo aquello que absorbemos y permitimos que ocupe espacio en nuestra vida, cosas que luego salen a la superficie y se manifiestan.

Los pensamientos e influencias que consumimos, sean positivos o negativos, impactan nuestro corazón y nuestras acciones. Por eso la Biblia nos enseña que debemos guardar nuestro corazón, porque de él mana la vida. Todo lo que permitimos que habite en nuestro corazón se reflejará en la manera en que hablamos, actuamos y nos comportamos.

Si nuestro corazón está lleno de amargura, enojo, celos o envidia, produciremos frutos de un corazón contaminado. Pero si está lleno de amor, fe, dominio propio y los frutos del Espíritu, produciremos cosas buenas. Así como se dice que los ojos son la ventana del alma, la Biblia afirma que de la abundancia del corazón habla la boca.

Como seres humanos, somos fácilmente influenciados. A veces abrimos puertas que permiten que el enemigo afecte nuestro crecimiento espiritual y nos desvíe. Por eso debemos preguntarnos:

La música puede tener un buen ritmo, pero ¿qué dicen sus letras?
El programa puede ser entretenido, pero ¿lo verías si Jesús estuviera sentado a tu lado?
¿Estás entrando en lugares donde Dios nunca quiso que estuvieras?
¿Las personas que te rodean te acercan más a Dios o te alejan de Él?

Lo que escuchas, lo que miras, los lugares que frecuentas y las personas con las que te rodeas importan. Es tiempo de evaluar nuestro corazón.

¿A quién estás permitiendo entrar en tu corazón?
¿Al que quiere transformarlo o al que quiere destruirlo?

La Escritura nos recuerda que para quienes tienen el corazón corrompido, nada es verdaderamente puro. Por eso debemos huir de todo aquello que no refleja el carácter de Dios y, en cambio, buscar justicia, fe, amor y paz, rodeándonos de personas que invoquen al Señor con un corazón limpio.

Oración

Padre celestial, vengo delante de Ti en el nombre de Jesús. Gracias por esta palabra y por tu amor y misericordia. Te pido que examines mi corazón y reveles todo aquello que me está alejando de Ti. Rompe toda cadena, purifica mi interior y derriba cualquier ídolo que haya tomado tu lugar. Llena mi corazón con tu amor, con el fruto de tu Espíritu, y alinea mis deseos con tu voluntad. Que pueda desearte más que cualquier otra cosa en esta vida. En el nombre de Jesús, amén.


Pregunta para reflexionar:

¿Qué cosas estoy permitiendo entrar en mi corazón que podrían estar afectando mi relación con Dios?


CONÉCTATE
Comparte tu respuesta en los comentarios o envíanos un mensaje. Queremos orar contigo y animarte a seguir caminando con Cristo como tu centro.
¡Gracias por ser parte de esta comunidad de mujeres que buscan al Rey cada día!


¿Este devocional te bendijo?
Ayúdanos a llegar a más Hijas del Rey.
Tu donación nos permite seguir compartiendo mensajes que edifican.
Haz tu donación aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más de Las Hijas Del Rey

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continue reading