“Pero recibirán poder cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” – Hechos 1:8
Cada uno de nosotros lleva dentro una historia única que tiene el poder de iluminar el camino de otros. Nuestro testimonio no es solo un recuerdo de lo que fuimos, sino una evidencia viva de lo que Jesús ha hecho en nosotros.
En mi vida personal y espiritual, todo cambió cuando Jesús entró en mi corazón. Él comenzó un proceso de transformación que no solo tocó mi carácter, sino también mi manera de hablar, de actuar e incluso de vestir. A través de los frutos del Espíritu (Gálatas 5:22-23), aprendí a mostrar amor en medio de la dificultad, paz en medio de la tormenta, gozo en medio de la incertidumbre y, sobre todo, dominio propio cuando parecía imposible.
Ser testigo de Cristo significa reflejarlo en nuestra vida cotidiana. Jesús dijo en Mateo 28:19-20 que vayamos y hagamos discípulos. Esa misión comienza cuando entendemos que nuestro testimonio tiene poder: cada palabra de esperanza, cada acto de bondad y cada muestra de fe pueden convertirse en una mentoría silenciosa que forma a otros.
No se trata de ser perfectos, sino de ser auténticos. El mundo necesita ejemplos reales, dehombres y mujeres que, a través de su proceso, puedan decir: “Mira lo que Jesús hizo en mí, y también puede hacerlo en ti.”
Oración
Señor Jesús, gracias porque transformaste mi vida y me diste un nuevo carácter. Ayúdame a ser testigo de Tu amor en mi familia, en mi comunidad y en el mundo. Que mi testimonio inspire a otros a conocerte y a caminar en la luz de Tu Palabra. En el nombre de Jesús, Amén.
Pregunta para reflexionar
¿De qué manera tu testimonio puede inspirar a alguien a acercarse más a Jesús?

CONÉCTATE
Comparte tu respuesta en los comentarios o envíanos un mensaje. Queremos orar contigo y animarte a seguir caminando con Cristo como tu centro.
¡Gracias por ser parte de esta comunidad de mujeres que buscan al Rey cada día!
¿Este devocional te bendijo?
Ayúdanos a llegar a más Hijas del Rey.
Tu donación nos permite seguir compartiendo mensajes que edifican.
Haz tu donación aquí
