Una fe que inspira a las futuras generaciones


Versículo clave:
Éxodo 2:2 (RVR1960)
“Y concibió la mujer, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses.”

Éxodo 2:9 (RVR1960)
“Y la hija de Faraón le dijo: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.”

En la Biblia encontramos tantas mujeres de Dios que inspiran fe a las futuras generaciones. Hoy quiero hablarte de Jocabed, madre de Moisés, cuyo nombre significa “Jehová es mi gloria”.

Jocabed, hija de Leví, vivió en tiempos difíciles, cuando el pueblo de Israel estaba esclavizado en Egipto bajo el mandato de un rey que no conocía a José, el hombre que había salvado a Egipto del hambre (Éxodo 1:8).

Este rey, al ver que los israelitas se multiplicaban a pesar de las duras tareas, temió que se levantaran contra él. Por ello ordenó a las parteras que mataran a los niños hebreos varones al nacer, pero dejaran vivir a las niñas. Sin embargo, las parteras temieron a Dios y no obedecieron al rey. Cuando este las confrontó, ellas dijeron que las mujeres hebreas eran fuertes y daban a luz antes de que llegaran.

Entonces el faraón ordenó que todo su pueblo arrojara al río a los niños hebreos recién nacidos (Éxodo 1:21-22).

En medio de esta situación, Jocabed dio a luz un hijo hermoso y, durante tres meses, lo escondió. Seguramente en ese tiempo oraba a Dios pidiendo sabiduría y dirección, como toda madre debe hacerlo por sus hijos y futuras generaciones.

Cuando ya no pudo ocultarlo más, decidió confiar en Dios: preparó una cesta, puso allí al bebé y lo dejó en la orilla del río Nilo. Su hija, Miriam, se quedó observando de lejos.

La hija del faraón bajó a bañarse y vio la cesta. Al abrirla, encontró al niño llorando y tuvo compasión de él, reconociendo que era un niño hebreo. Entonces Miriam se acercó y le ofreció buscar una nodriza hebrea, y así fue como Jocabed terminó cuidando y amamantando a su propio hijo, no solo con alimento físico, sino también espiritual (Éxodo 2:4-9).

Dios tiene propósitos para nuestras generaciones cuando somos obedientes. La fe y devoción de Jocabed provocaron que Dios obrara a su favor. Ella aprovechó el tiempo que tuvo con su hijo para sembrar en él la fe en el Dios vivo.

Con amor y dedicación, Jocabed discernió el plan de Dios para Moisés. Esta mujer admirable fue la encargada de preparar al líder escogido por Dios para sacar a Israel de la esclavitud.

Su vida nos deja una enseñanza: como madres y padres, debemos influenciar a nuestras generaciones con nuestra fe, enseñándoles a temer y amar a Dios sobre todas las cosas.

📖 Efesios 6:4 (NVI)
“Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.”

Oración

Padre, gracias por tu infinito amor. Ayúdanos a ser fuente de bendición para quienes nos siguen. Danos la gracia de inspirar fe a nuestras generaciones y de dejarles la mejor herencia: la guía de tu Palabra. Amén.


Pregunta para reflexionar

¿Cómo puedes sembrar fe en tus hijos o en las generaciones que te rodean?



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¡Gracias por ser parte de esta comunidad de mujeres que buscan al Rey cada día!


Una respuesta a “Una fe que inspira a las futuras generaciones”

  1. Amén los planes de Dios son perfectos por eso no debemos matar ningún niño ni terminar embarazos. Confiar en Dios en todo especialmente el futuro que no conocemos pero Dios si lo conoce 🙏🏽

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