Fortaleza En Tiempos Difíciles
Escrito por Josie Guerra
Salmos 18:1-2 “Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
La palabra fortaleza significa fuerza y vigor. Es la defensa natural que tiene un lugar o puesto por su misma situación. Las hijas de Dios reconocemos el poder de Dios, que se activa a través de nuestra fe y comunión con Él. La fortaleza en Dios es no temer y tener dominio propio. Es demostrar firmeza en las dificultades que se presentan a lo largo de la vida y constancia en la búsqueda del bien.
El Rey David escribió este salmo como un cántico de profundo agradecimiento y reverencia a Dios. Jehová había librado al Rey David de sus enemigos y de las manos de Saúl, quien lo buscaba para matarlo por celos. David fue un hombre conforme al corazón de Dios, no perfecto, pero sí un hombre de fe, lleno de gozo y cánticos para nuestro Señor.
Cuando sus enemigos lo buscaban, el Rey David clamaba a Dios por protección, pero aún más, daba gracias a Dios después del peligro, porque sabía que no fue por su propia sabiduría o estrategia que se escapó de la muerte varias veces. Él reconocía que fue Dios quien lo eligió y lo capacitó para ejercer la función de rey para su pueblo. David mantuvo su fe y comunión con Dios. Así es Dios con sus hijas: Él nunca nos abandonará.
Dios, por su gracia, nos ha colocado en lugares donde habrá enemigos, oposición, celos y conflictos. Él nos dará la sabiduría y el discernimiento para manejar todas las cosas para su honra y gloria. A través de la Biblia podemos ver cómo David continuamente oraba, adoraba y alababa a Dios. Él no se concentró en el tamaño de un gigante, sino que, a pesar de ser solo un joven pastor de ovejas, sabía que Dios veía su corazón y su potencial.
El Rey David vio la mano poderosa de Dios obrar en su vida de manera sobrenatural una y otra vez, triunfando en las guerras. El mismo Dios que ungió, preparó y rescató al Rey David está aquí y quiere ayudarte. Clamemos como clamaba el Rey David, cantemos como cantaba el Rey David. El Espíritu Santo de Dios está en cada uno de nosotros para alcanzar esas promesas y protección. Solo tenemos que clamar y adorar a nuestro Dios.
Durante mi niñez, viví en un vecindario peligroso donde había pandillas y grupos rivales. Escuchaba disparos, veía peleas y las visitas de la policía eran frecuentes. Un día, caminando por la calle con una amiga, se desataron disparos. Mi corazón latía fuerte y rápido. Me tiré al suelo arrastrando a mi amiga conmigo. En el suelo, decía: “Dios mío, ayúdanos”. Oraba para que pudiéramos escapar de esa situación. Sentí que mi cuerpo estaba allí, sudando frío, pero mi mente estaba apartada.
Cuando se detuvieron los disparos, mi amiga se levantó primero y me ayudó a levantarme. Respiramos profundo y nos revisamos para ver si alguna bala nos había tocado. Ninguna bala nos tocó, gracias a Dios. Ambas estábamos acostumbradas a escuchar o ver tiroteos, pero nunca tan de cerca y mucho menos a plena luz del día. Cada una regresó a su casa y por varios días después tuve miedo de salir a la calle. Repasaba el incidente en mi mente dándole gracias a Dios. Durante esos segundos, que parecían minutos, que duré en el suelo, cuando mi mente se apartó de mí, clamaba por la protección de Dios sobre nuestras vidas.
Hoy en día recordamos el incidente y le damos gracias a Dios por ser nuestra fortaleza, nuestro protector y refugio. Cuando no sepas qué hacer, clama al Dios de poder, a Jehová de los ejércitos. Nuestro Padre celestial eterno te cuidará.
Los planes y propósitos de Dios se cumplen por encima de todas las cosas. Dios es un buen Padre que protege a sus hijos. A Dios le agrada y le place ayudarnos en todo momento. Somos nosotros quienes dejamos de buscarlo, de hablarle, de pedirle y de adorarle. Te invito a que busques a Dios en todo momento porque vivimos en tiempos difíciles y solo Él puede ayudarnos y librarnos del mal. No te olvides de que no es con tus propias fuerzas, inteligencia o estrategias. Dios siempre es y será quien está en control.
Oración:
Señor, te damos gracias por todas tus bendiciones. Te damos gracias por tu Hijo Jesucristo, quien murió para salvarnos. Te damos gracias por tu amor, misericordia y perdón. Venimos ante ti dándote las gracias por tu protección. Reconocemos que a diario enfrentamos peligro y que solo en ti podemos confiar para que nos cuides. Tú eres nuestro refugio y roca fuerte e inmovible. Gracias por cuidarnos. Ponemos nuestra fe y confianza en ti en el nombre poderoso de Jesús.
Amén, Dios te bendiga,
Tu hermana y amiga,
Josie Guerra Correa
Ministerio Internacional Las Hijas del Rey

Preguntas para reflexionar:
Fortaleza en tiempos de adversidad: Josie menciona que Dios nos coloca en lugares donde hay oposición y conflicto. ¿Cómo has visto a Dios actuar a tu favor en situaciones donde te has enfrentado a desafíos? ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
Protección divina: Josie comparte una experiencia personal donde fue protegida de un tiroteo. ¿Has vivido momentos en los que sentiste la protección directa de Dios? ¿Cómo cambió eso tu fe o tu perspectiva de la vida?
El papel de la adoración y la oración: ¿Cómo te ayuda la oración y la adoración a mantenerte firme en Dios, especialmente en tiempos difíciles? ¿Qué importancia le das a buscar a Dios antes, durante, y después de las dificultades?
NUESTRAS COSAS FAVORITAS
¡Descubre Todo lo que Incluye el Reto de Madres que Oran!
Madres que Oran: 5 Oraciones Poderosas por tus Hijos en su Regreso a Clase
¡Madres, este reto de oración es mucho más que solo palabras! Es una herramienta poderosa para que puedas interceder por tus hijos y guiarlos bajo la cobertura del Señor en este nuevo año escolar. ¡No dejes pasar esta oportunidad! Imprime tu guía, aparta un tiempo diario, y permite que Dios obre en la vida de tus hijos de una manera poderosa. Únete hoy mismo al reto de Madres que Oran. ¡Es tiempo de orar, creer y ver milagros! ¡Obtén tu guía hoy!

Querida hija del Rey,
Te animo a compartir este devocional con una mujer especial en tu vida: una hermana, madre, hija o amiga que necesite recordar que Dios es nuestra fortaleza. Al hacerlo, estarás sembrando esperanza y fe en su corazón.
Gracias por ser un canal de bendición. Que Dios te use para inspirar y fortalecer a quienes te rodean.

Una respuesta a “Fortaleza En Tiempos Difíciles”
Poderoso testimonio!! Dios es nuestro protector en medio de cualquier situación o peligro. Esa es la confianza que podemos tener sus hijos.
Me gustaMe gusta