Juan 14:1-3
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar un lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
En este mundo hostil y apático, donde cada día vemos mas violencia. Es un consuelo o descanso meditar en estos versículos donde Jesucristo nuestro salvador habla a sus discípulos de no turbarse, sino que confiaran que él se iría a preparar moradas, mansiones! Esta palabra es para nosotros hoy día; El volverá por su pueblo que lo espera.
La esperanza de que un día estaremos con nuestro padre celestial en esas moradas que Cristo fue a preparar para sus hijos nos llena de gozo, donde no habrá más llanto ni enfermedades, sino que tendremos un cuerpo nuevo. Así como entonamos en el templo este himno del himnario de Gloria:
“Un día Cristo volverá.
Promesa fiel, faltar jamás,
cómo se fue, así vendrá
y su pueblo ha de ver al rey Jesús.”
“Coro
Muy pronto, sí, Jesús vendrá
y alegre le verá su pueblo.
Velad, orad, el rey vendrá,
los suyos arrebatarán.”
Todo esto que pasamos en este mundo es breve, nuestra
esperanza es de que la mañana está cerca ¡pronto
amanecerá!

