Madres que oran por sus hijos – Pastora Kilsia Delossantos
Ser madre es una de las experiencias más gratificantes y desafiantes que podemos tener en la vida. Como madres, queremos lo mejor para nuestros hijos, y hacemos todo lo posible por protegerlos, cuidarlos y guiarlos en su camino. Pero hay una cosa que a veces podemos olvidar, y es la importancia de la oración por nuestros hijos.
La oración es una herramienta poderosa que Dios nos ha dado para conectarnos con Él y pedir su guía y protección en nuestras vidas. Y como madres, la oración por nuestros hijos es especialmente importante, ya que es una manera de pedirle a Dios que los proteja, los guíe y los bendiga en su camino.
Pero no solo eso, la oración también nos ayuda como madres a confiar en Dios y a dejar nuestros hijos en sus manos. Sabemos que no podemos protegerlos de todo y que a veces pueden enfrentar situaciones difíciles o peligrosas. Pero al orar por ellos, estamos recordándonos a nosotros mismas que Dios es quien tiene el control y que Él puede cuidar de nuestros hijos mejor que nosotros mismas.
Además, la oración también nos ayuda a fortalecer nuestra relación con Dios y a crecer en nuestra fe. Al orar por nuestros hijos, estamos poniendo nuestra confianza en Dios y estamos reconociendo que Él es el que tiene el poder y la sabiduría para guiar nuestras vidas y las de nuestros hijos.
Por todo lo anterior, es importante que hagamos de la oración por nuestros hijos una prioridad en nuestra vida como madres. Podemos orar por su salud, su protección, su crecimiento espiritual, sus decisiones y muchas otras cosas más. No hay nada demasiado grande o pequeño para llevar a Dios en oración.

la Biblia nos da una clara motivación y guía para la oración por nuestros hijos. A continuación, compartimos algunas bases bíblicas que respaldan la importancia de la oración por nuestros hijos.
La oración es poderosa
La oración es poderosa y efectiva. Santiago 5:16 nos dice: «La oración eficaz del justo puede mucho». Es decir, nuestra oración tiene un impacto en el mundo y puede hacer la diferencia en la vida de nuestros hijos.
Dios nos llama a orar por nuestros hijos
Dios nos llama específicamente a orar por nuestros hijos. En Filipenses 4:6, Dios nos dice: «No se angustien por nada, sino en toda situación, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios». De esta manera, Dios nos anima a llevar nuestras preocupaciones por nuestros hijos a Él en oración.
La oración por nuestros hijos es parte de nuestro llamado como padres
En Deuteronomio 6:6-7, Dios le habla al pueblo de Israel sobre su responsabilidad como padres: «Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, acostados y levantados». Este pasaje nos muestra que parte de nuestro llamado como padres es enseñar a nuestros hijos acerca de Dios y llevarlos a Él en oración.
La oración nos da paz y confianza en Dios
En Filipenses 4:7, la Biblia nos dice que «la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús». Cuando oramos por nuestros hijos, estamos poniendo nuestra confianza en Dios y confiando en que Él cuidará de ellos y los guiará en su camino.
En conclusión, la Biblia nos da un sólido fundamento para la importancia de la oración por nuestros hijos. Como madres, podemos confiar en que Dios escucha nuestras oraciones y que su poder y sabiduría pueden hacer la diferencia en la vida de nuestros hijos. Así que animamos a todas las madres a que hagan de la oración por sus hijos una prioridad en su vida diaria y que confíen en que Dios está a cargo de su bienestar y su futuro.